El 20 de diciembre de 1874, Richard Wagner viaja hasta Leipzig para negociar con el tenor Albert Niemann su participación en los festivales de Bayreuth de 1876. La relación entre ambos estuvo llena de altibajos. Se conocieron en El Asilo en 1858 y fue protagonista en el escándalo de Tannhäuser en París, en 1861, negándose a seguir las directrices artísticas de Wagner. El propio Baudelaire le acusó de arruinar la producción con sus “debilidades y malos humores de niño mimado”. Pese a todo, cantó la Novena en 1872, cuando se puso la primera piedra del Festspielhaus, y aceptó ser Siegmund en 1876 sin cobrar. En el funeral de Wagner, en Wahnfried, fue uno de los 12 portadores del féretro del compositor.
Este es el boletín número 93 de la Guía del Festival de Bayreuth enviado el 19 de octubre de 2018. Si no quieres perderte ninguno, no lo dudes y suscríbete ya.