En sus últimos años como director, Wolfgang Wagner lidió con uno más de los habituales escándalos de su reinado: la producción de Parsifal de 2004. De partida, pensó en el director austriaco Martin Kušej, quien un año antes abandonó por diferencias con Wolfgang. Su sustituto, el polémico Christoph Schlingensief, que nunca había dirigido ópera, amenazó también con marcharse por la negativa del Festival al uso de proyecciones. El tenor elegido para Parsifal fue Endrik Wottrich, pareja de Katharina Wagner, quien calificó la producción de “intelectual y emocionalmente una basura absoluta”. Las discusiones acabaron en los juzgados y con la relación de Wottrich y la heredera. La prensa aireó que Schlingensief estaba en tratamiento psiquiátrico y este explotó diciendo que Bayreuth iba a causarle un cáncer, augurio que por desagracia acabaría convirtiéndose realidad años después. A Wottrich tampoco le acompañó la suerte, falleciendo repentinamente en 2017 por un ataque al corazón.
Este es el boletín número 83 de la Guía del Festival de Bayreuth enviado el 10 de agosto de 2018. Si no quieres perderte ninguno, no lo dudes y suscríbete ya.