Tras la revolución que en 1976 supuso El Anillo de Boulez-Chéreau, la siguiente Tetralogía en subir al Festspielhaus fue en 1983, de la mano de Georg Solti, que anhelaba un Anillo romántico sin connotaciones políticas. Así, la puesta en escena de Peter Hall mostraba una enorme piscina de 40 metros cúbicos donde nadaban las hijas del Rin y que fue un auténtico quebradero de cabeza para los responsables escénicos. Aquella edición fue la única que vio a Solti en el foso de Bayreuth, siendo sustituido por Peter Schneider en los años siguientes de la producción.
Este es el boletín número 2 de la Guía del Festival de Bayreuth enviado el 13 de enero de 2017. Si no quieres perderte ninguno, no lo dudes y suscríbete ya.