Más Bayreuth

En Bayreuth hay numerosos restaurantes en los que se puede comer bien por menos de 15 euros. Casi todos sirven comida típicamente alemana como salchichas (bratwurst), filete empanado (schnitzel), codillo de cerdo (haxe) o chucrut (sauerkraut) y postres como la tarta de manzana (apfelstrudel). También hay alternativas más ligeras para los que piensen que la comida alemana no es la mejor para una larga tarde de ópera en el Festspielahus.

La hora de la comida en los días con función no ha de ser más tarde de las 13.00, para dar tiempo a reposar y a volver al hotel para vestirse. En cuanto a las cenas, el horario alemán (no es raro ver gente cenando a las 6 de la tarde) puede resultar un problema para encontrar restaurantes abiertos tras la ópera. No obstante, algunos de la zona centro suelen cerrar la cocina más tarde los días de función.

Algunos restaurantes cuentan con carta en inglés que hay que pedir si no se quiere malinterpretar la infinidad de formas que utiliza el idioma alemán para referirse a las salchichas.

Restaurante Eule

Salón Richard Wagner en el Restaurante Eule, decorada con fotos de cantantes dedicadas. © Bayreuth.esSalón Richard Wagner en el Restaurante Eule, decorada con fotos de cantantes dedicadas. © Bayreuth.es

El Eule (Búho) es el restaurante wagneriano por antonomasia, y comer o cenar en él al menos una vez es casi una obligación para cualquiera que acuda al Festival. Desde hace cinco siglos hay testimonios de un restaurante en su ubicación y el propio Wagner lo frecuentó los últimos años de su vida.

Sus dos salones, llamados Richard Wagner y Cosima Wagner, están repletos de fotos dedicadas de cantantes del pasado, que acudían al Eule tras sus funciones. Y su menú está compuesto por platos de inspiración wagneriana.

No te olvides de probar la “sopa de los nibelungos”, el “sueño de Senta” o mi plato favorito: el “estofado de ciervo de Wotan”.

Aunque hay espacio para unos cien comensales, no está de más reservar al mediodía para evitar quedarse sin mesa por la noche. Y, a pesar de ser un lugar cargado de historia, es posible comer por 15 euros sin problema, bebidas aparte.

Restaurante Steigenberger

Justo en frente del Festspielahus se encuentra el restaurante Steigenberger, donde se puede comer en los largos entreactos de las óperas, o antes y después de las representaciones sin descanso (Oro y Holandés). También sirven pequeños aperitivos y bebidas para los que solo quieren picar algo.

Los precios son especialmente altos, incluso para los que solo quieran un refrigerio: el botellín de agua de 50 cl se cotiza a 7 euros.

Walhall Lounge

Apenas a 150 metros más arriba del Festspielhaus se encuentra el Walhall Lounge, otro restaurante exclusivo para los que quieran comer en los entreactos. El menú del último Festival, ideado por el famoso chef alemán Alexander Herrmann, costaba 66 euros.

Restaurant Oskar

El restaurante Oskar, en el centro de Bayreuth, se encuentra en un edificio histórico que se remonta en el tiempo más de 600 años, y que durante siglos fue utilizado como ayuntamiento de la ciudad. Los días con función, la cocina del Oskar cierra una hora después del último acorde escuchado en el Festspielhaus, tiempo suficiente para bajar con calma desde la Colina Verde.