Festival

Los requerimientos artísticos de las óperas de Wagner exigían para su representación un lugar único, inspirado en los clásicos teatros griegos. Gracias al mecenazgo de Luis II de Baviera, en la pequeña pero histórica ciudad de Bayreuth se empezó a construir el Festspielhaus (Teatro de Festivales) en 1872.

La ayuda de Luis II fue fundamental para Wagner, quien se lo agradeció regalándole varias de sus partituras originales.

Cuatro años después, en 1876, tuvo lugar la primera edición del Festival, con el estreno de El Anillo del Nibelungo. La segunda edición tuvo que esperar hasta 1882, para la premier de Parsifal. Desde entonces, y a lo largo de las décadas se sucedieron distintos Festivales no continuados en el tiempo, siempre en verano, en función de las posibilidades económicas de la familia Wagner y de la situación política internacional.

Tras la II Guerra Mundial, en 1951 comenzó el llamado “Nuevo Bayreuth” de la mano de Wieland y Wolfgang Wagner, nietos del compositor. Desde entonces se han representado todos los veranos sin excepción.